“En los momentos de crisis sólo la creatividad es más importante que el conocimiento”
Albert Einstein
El mundo se encuentra en una etapa de transformación y de reestructuración tanto económica como social. La actualidad nos exige tener la habilidad de acoger los cambios y adaptarnos a ellos de la mejor forma posible y dejar a un lado el miedo a la incertidumbre y a tomar riesgos necesarios para sobrevivir. Aquel que logre mostrar fortaleza para enfrentarse a lo que viene es el que podrá salir adelante en esta época de globalización.
En el mundo de los negocios reinan las personas con la capacidad de diseñar estrategias para enfrentar problemas y situaciones difíciles en una empresa. Es aquella persona que se encuentra un paso más adelante que las demás y que tiene una perspectiva amplia y global de los negocios.
Para las empresas no es una opción ser estratégica, es una necesidad. Con el aumento de la competencia en los mercados las compañías no pueden darse el lujo de dormirse en sus laureles y mantener una estrategia constante porque en un abrir y cerrar de ojos pueden perder todo y ser superados por alguien más ágil y audaz que ellos.
Al momento de definir la palabra estrategia es importante ir más allá de una típica definición de diccionario y tomar la palabra como un estilo de vida y no como un “conjunto de acciones realizadas para llevar a cabo un proceso”[1] . Ser estratégico es más que seguir un plan, es tener la habilidad de utilizar toda su creatividad para cumplir un objetivo de la mejor forma posible. Considero que para ser estratégico hay que ser desconfiados. Es decir, no subestimar a la competencia solo porque han tenido un minuto de gloria, hay que tener en cuenta que hasta los más grandes han caído por ser demasiado confiados. Además de esto es importante tener la capacidad de autoevaluarse para encontrar sus puntos débiles y encontrar la manera de superarlas y de llevar la delantera al momento de enfrentarse a sus competidores. Así mismo, dentro de la estrategia se encuentra el momento de enfrentar y tomar riesgos, decidir si atreverse o no. Otro de los elementos importantes es el análisis crítico de situaciones. Ninguna idea es 100% buena así que hay que tener la humildad para encontrar posibles errores en su juicio para así obtener los mejores resultados posibles. También es importante ser creativos, ir más allá de lo que los demás esperan, innovar constantemente y mantener el elemento sorpresa siempre listo para deslumbrar a la competencia.
Todos estos elementos son los que hacen que muchas empresas salgan adelante ante la crisis. En estos momentos nosotros nos encontramos a la merced del mundo, pero en un futuro no muy lejano seremos nosotros los que moldearemos a este mundo a nuestro antojo. La decisión de asumir esta posición está en nuestras manos, si aprovechamos el tiempo y tomamos las medidas necesarias, con toda seguridad podremos ser triunfadores en el entorno de los negocios pues estamos destinados para cosas grandes siempre y cuando le saquemos provecho a lo que la vida y el estudio nos han brindado.
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