domingo, 27 de febrero de 2011

El nuevo reto para crecer

“Los chinos usan dos pinceladas para escribir la palabra crisis. Una significa peligro y la otra significa oportunidad, por lo tanto en medio de una crisis, mantente atento al peligro sin perder de vista la oportunidad.
John F. Kennedy

En el mundo siempre existen dos caras para cada cosa que sucede, es por eso que considero esencial que aprendamos a buscarle a cada amenaza una oportunidad de crecimiento; pero ¿acaso es necesario tener esa amenaza para emprender la búsqueda de oportunidades? Es esto lo que debemos empezar a analizar, es crucial reflexionar y encontrar la forma de convertirnos en proactivos en vez de reactivos. Básicamente esto es lo que propone Gary Hamel en su discurso de Management.
La estructura de la mayoría de las empresas del mundo tiene una falla al momento de asumir cambios significativos. Esto perjudica sus negocios y muchas de estas empresas lamentablemente no logran superar estas etapas de crisis. Es más fácil que una empresa crezca siendo grande a que el negocio se desplome y que tengan que volver a empezar, los empresarios de hoy deben estar preparados para crecer aun cuando no hallan amenazas visibles. En el entorno de los negocios considero que hay dos tipos de amenazas, las visibles y las invisibles. Las visibles son las más obvias y las palpables, por lo general se pueden controlar y/o esquivar. Las amenazas invisibles son las más peligrosas porque son aquellas que se encuentran escurriéndose entre las sombras buscando a los empresarios que se confían y que se consideran sobre aguas calmadas para tumbarlos de su barco y hundir sus negocios.
Los empresarios de hoy debemos tener una visión global de lo que está sucediendo en las empresas para así prever lo que puede suceder con cada paso que la compañía quiera dar, encontrando lo bueno y lo malo de todo y desarrollando miles de planes viables para poder llegar al objetivo final que sería en este caso crecer.
Un ejemplo de oportunidad que podría rescatar del discurso de Hamel sería el de aprovechar mejor los recursos que la empresa tenga. Hay que tener en cuenta que el recurso humano por lo general no se está aprovechando al máximo en la mayoría de los casos. Esto se debe a que los tipos de cargos que existen han sido mecanizados y robotizados y han convertido a las personas en “pilotos automáticos” de sus ocupaciones sin tener la oportunidad de utilizar su creatividad para aportar al desarrollo de los negocios. El crecimiento no se encuentra buscando nuevos recursos, sino utilizando los que ya se tienen, sacándoles el potencial que llevan dentro e impulsándolos a producir más de lo que se podrían imaginar.
El mundo es conformista porque nosotros se lo permitimos. Si a nuestros empleados les damos una tarea, ya no basta con que la cumplan, sino que hagan más allá de lo que se les pidió. Así nos encontraremos en que al igual que las amenazas, las oportunidades también pueden ser invisibles. El futuro de nuestras empresas depende de nuestra capacidad y voluntad para ver más allá de lo que nuestros ojos nos permitan apreciar, porque las oportunidades no son para el que se las merezca, sino para el que primero las encuentre y haga de ellas algo grande y significativo.  

domingo, 20 de febrero de 2011

EL EFECTO DOMINÓ

En el mundo están sucediendo una serie de acontecimientos que tarde o temprano van a cambiar nuestras vidas. Lo vemos a diario en las noticias, lo escuchamos en todas nuestras clases, pero más que hablar acerca de lo que está pasando y comentar acerca de las consecuencias que todos estos cambios van a traer al mundo, debemos prepararnos para enfrentarlos y desarrollar nuestro plan de contingencia para poder salir adelante, después de todo es importante resaltar que de las amenazas también salen oportunidades. Sin embargo, como es indispensable analizar los hechos para encontrar nuestras ventajas potenciales, nos encontramos en la posición de “stand by” al momento de buscar estrategias para atacar al progreso y nos dedicamos más bien a identificar las debilidades de aquellos partícipes de la nueva ola de crisis que se ha desencadenado en el mundo a partir del año 2007.
La primera crisis que desencadenó la ola fue la de EEUU, seguida por la de la unión europea, causando que Greenland cayera también, llevándola hacia los países asiáticos, arrasando a su vez con los países árabes, provocando la crisis de Dubai en 2008, afectando la economía de Japon al igual que a la de Finlandia (la cual tuvo la caída de 3 de sus bancos más importantes). La situación, que empezó en un país, se volvió una pandemia, como una especie de efecto dominó. Básicamente, todos los países que tomaban parte del mercado global fueron afectados enormemente. Por fortuna aquellos países que no hacían parte de estos mercados (por falta de capital) pudieron salvarse de caer en esta crisis, sin embargo, el hecho de que se hayan logrado proteger por el momento no significa que no deben estar alertas ante cualquier cambio global, puesto que si bien es cierto que no nos afecta directamente, no es menos cierto que por vías alternas la pandemia logre filtrarse en nuestro territorio y afectar nuestros negocios.
El último blanco de la ola de crisis se ha dado en Egipto. A simple vista un ignorante fácilmente puede decir “eso es en otro país, lejos de nosotros, ¿qué tanto puede afectarnos la renuncia de un presidente en Egipto?”, a estas personas sencillamente les diría que siento mucho su carencia de visión y que espero que algún día puedan abrir los ojos bien y salirse de esa pequeña burbuja rellena de humo que no les permite ver más allá de lo que tienen en su entorno inmediato. Es increíble cómo podemos pasar por alto un acontecimiento tan importante como lo es el conflicto interno que se ha vivido en Egipto, sin pensar en las repercusiones que este nos traerá en un futuro inmediato.
Es importante analizar las consecuencias de este conflicto, comenzando por la ubicación geográfica de Egipto, teniendo en cuenta un punto clave del comercio del petróleo y la ruta más utilizada por los exportadores e importadores mundiales de éste, el canal del Suez. Como consecuencia de la crisis egipcia, el precio del petróleo ha subido a 100 dólares el barril, el precio más alto de los últimos dos años. Otra de las consecuencias que se pueden encontrar es un cambio en los precios de productos textiles y de alimentos, puesto que Egipto es uno de los principales exportadores de algodón y a su vez uno de los importadores de trigo más importantes del mundo.
Otro factor que puede afectar al mundo, particularmente a Europa, es el gran número de deudas que Egipto tiene con ciertas entidades financieras del continente europeo. Los bancos franceses, al igual que los bancos británicos son de los más expuestos a la deuda egipcia puesto que han financiado al país en un 35,6% y 21,6% respectivamente. Así que en estos momentos, hay una posibilidad de estar en proximidad de una nueva ola de crisis financiera en el viejo continente.
Estas fueron algunas de las consecuencias que trajo la crisis egipcia, sin embargo es indispensable mantenerse alerta porque muy seguramente, como es la naturaleza de un efecto dominó, una nueva serie de eventos nacerán a partir de lo que ya ha pasado y es nuestro deber analizar, estudiar, indagar y diseñar estrategias para poder aprovechar situaciones de adversidad para realizar nuestro paso hacia el progreso y el desarrollo, tomando las amenazas de otros y transformándolas en nuestras oportunidades de sobrevivir. 

domingo, 6 de febrero de 2011

¿es importante ser estratégico para ser competitivo?

 “En los momentos de crisis sólo la creatividad es más importante que el conocimiento”
Albert Einstein

El mundo se encuentra en una etapa de transformación y de reestructuración tanto económica como social. La actualidad nos exige tener la habilidad de acoger los cambios y adaptarnos a ellos de la mejor forma posible y dejar a un lado el miedo a la incertidumbre y a tomar riesgos necesarios para sobrevivir. Aquel que logre mostrar fortaleza para enfrentarse a lo que viene es el que podrá salir adelante en esta época de globalización.

En el mundo de los negocios reinan las personas con la capacidad de diseñar estrategias para enfrentar problemas y situaciones difíciles en una empresa. Es aquella persona que se encuentra un paso más adelante que las demás y que tiene una perspectiva amplia y global de los negocios.  

Para las empresas no es una opción ser estratégica, es una necesidad. Con el aumento de la competencia en los mercados las compañías no pueden darse el lujo de dormirse en sus laureles y mantener una estrategia constante porque en un abrir y cerrar de ojos pueden perder todo y ser superados por alguien más ágil y audaz que ellos.

Al momento de definir la palabra estrategia es importante ir más allá de una típica definición de diccionario y tomar la palabra como un estilo de vida y no como un “conjunto de acciones realizadas para llevar a cabo un proceso”[1] . Ser estratégico es más que seguir un plan, es tener la habilidad de utilizar toda su creatividad para cumplir un objetivo de la mejor forma posible. Considero que para ser estratégico hay que ser desconfiados. Es decir, no subestimar a la competencia solo porque han tenido un minuto de gloria, hay que tener en cuenta que hasta los más grandes han caído por ser demasiado confiados. Además de esto es importante tener la capacidad de autoevaluarse para encontrar sus puntos débiles y encontrar la manera de superarlas y de llevar la delantera al momento de enfrentarse a sus competidores. Así mismo, dentro de la estrategia se encuentra el momento de enfrentar y tomar riesgos, decidir si atreverse o no. Otro de los elementos importantes es el análisis crítico de situaciones. Ninguna idea es 100% buena así que hay que tener la humildad para encontrar posibles errores en su juicio para así obtener los mejores resultados posibles. También es importante ser creativos, ir más allá de lo que los demás esperan, innovar constantemente y mantener el elemento sorpresa siempre listo para deslumbrar a la competencia.

Todos estos elementos son los que hacen que muchas empresas salgan adelante ante la crisis. En estos momentos nosotros nos encontramos a la merced del mundo, pero en un futuro no muy lejano seremos nosotros los que moldearemos a este mundo a nuestro antojo. La decisión de asumir esta posición está en nuestras manos, si aprovechamos el tiempo y tomamos las medidas necesarias, con toda seguridad podremos ser triunfadores en el entorno de los negocios pues estamos destinados para cosas grandes siempre y cuando le saquemos provecho a lo que la vida y el estudio nos han brindado.


[1] Tomado de la página web www.definicionabc.com palabras clave definición estrategia